El reconocimiento facial en los smartphones: ¿cómo funciona?

Como alternativa a los sensores de huellas dactilares, la tecnología de desbloqueo de reconocimiento facial está disponible en un número cada vez mayor de teléfonos inteligentes. El iPhone X, por supuesto, pero también el último Samsung Galaxy S, el OnePlus 5T y los móviles de la familia Nexus y Pixel de Google. Con soluciones técnicas más o menos avanzadas y éxito variable.

Mapeo de la cara

Estos dispositivos se basan en un principio simple: la comparación entre una imagen de referencia, la huella dactilar grabada por el usuario del terminal y la cara filmada por el objetivo de la cámara. Se utilizan algoritmos para medir las características clave de la cara humana: distancia entre los ojos, los bordes de la nariz, las esquinas de los labios, las orejas, la distancia entre el mentón y el labio inferior, etc. En conjunto, estos datos permiten definir un perfil específico para cada individuo.

Analizar el relieve para mejorar la identificación

Los dispositivos de reconocimiento facial implementados en los smartphones se basan en dos técnicas diferentes. La primera es sobre el reconocimiento 2D y es bastante fácil de engañar con una simple foto de papel. El uso del sensor de movimiento a veces perfecciona el dispositivo y evita que sea engañado de esta manera. La segunda técnica, llamada reconocimiento 3D, consiste en proyectar marcadores de luz (hasta 30.000 haces en el TrueDepth de Apple) en la cara del usuario. Luego analizar su deformación para elaborar una cartografía tridimensional, mucho más fiable que una huella 2D. Esta información es encriptada y almacenada en el teléfono.

En busca de fiabilidad

El potencial del reconocimiento facial es innegable. Es mucho más natural mirar la pantalla para desbloquear el teléfono que colocar el dedo en un sensor de huellas dactilares. Sin embargo, este proceso se ve obstaculizado por las limitaciones técnicas de los sistemas actuales. Los smartphones que los tienen todavía no son capaces de procesar suficiente información para formar una impresión facial verdaderamente fiable. Sus chips también carecen de poder para analizar en unas pocas centésimas de segundo la cara frente a la lente para desbloquear el móvil. Para mejorar la eficiencia del reconocimiento facial y llevar la fiabilidad al nivel requerido para las operaciones de validación de pagos en línea, los fabricantes están trabajando en sensores complejos (distancia, medición de movimiento, etc.) y chips con motores neuronales que pueden realizar cientos de miles de millones de operaciones por segundo y trampas de derivación: distinguir a los padres y a los gemelos, gestionar los cambios de apariencia – barba, gafas, corte de pelo, corte…. Es sólo cuestión de tiempo.

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